Después de muchos años en lista de espera, una pareja de Allen pudo cumplir su sueño de ser padres. Andrea Barros y Victor Bernadete decidieron adoptar 4 hermanos oriundos de Misiones. Los chicos tienen entre 2 y 11 años y hasta hace apenas unos días, vivían en un hogar. La pareja se animó a convertirse de golpe en una familia numerosa. Viajaron a buscar a los misioneros y pasaron 15 días de adaptación y trámites. Mientras ellos estuvieron en Misiones, sus familiares y amigos convirtieron su casa en un mejor lugar para los chicos. Ya están todos instalados en el Bº Costa Oeste de Allen y se preparan para una Navidad diferente. En AM 740, Andrea agradeció la colaboración de sus vecinos y seres queridos. Se mostró feliz de asumir su rol de mamá y pidió que más parejas se animen a abrirle su corazón a niños sin hogar.
“Salió la adopción y decidimos aceptarlo. Nos anotamos en el Registro Nacional en General Roca y salió esto, de hermanitos. Viajamos a Misiones y estuvimos 15 días de contacto con ellos y nos aceptaron desde el primer día. Hicimos todo el papelerío y nos trajimos los chicos a Río Negro. Habíamos decidido adoptar hermanitos pero nunca pensamos que serían 4. Ahora somos familia numerosa“, resumió Andrea Barros. Para ella, pasaron 15 años desde ese primer deseo claro de ser madre. La espera se hizo larga pero hoy ya tiene 4 criaturas que la tendrán como guía, que la llenarán de amor. María es la más chiquita y tiene 2 años. Camila tiene 5 y Braian tiene 9. La mayor es Milagros, con 11 años. “Estamos todos cambiados, revolucionados. Todos contentos. Se adaptaron bien, costó más con la más grandecita. Pero cambiamos pañales, preparamos mamaderas. Todo. Es muy lindo”, comentó.
El lazo entre los miembros de la nueva familia comenzó a mediados de noviembre. Andrea y Victor pasaron todos los filtros para poder quedarse con la tenencia de estos niños. Todos los parientes se alteraron y hasta el barrio se emocionó con la noticia. “Salimos sin plata, en nuestro vehículo. Muchos me dieron su apoyo, todo sale muy caro. Allá una amiga nos dio alojamiento. Les contábamos como iba a ser acá. Se imaginaban otra cosa. Creían que el agua del Río Negro era negra. Miraban todo, les llama la atención las plantas de pera y manzana. Y que acá la tierra es blanca y no roja, esa era su inocencia”, contó la mamá. Ahora se preparan para cerrar el año y planificar el 2016. “Gracias a Dios tenemos trabajo. Se nos complicó pero salimos adelante. Amigos nos ayudaron, separaron las habitaciones con durlock. Acá ellos se vinieron con una sola muda de ropa, acá todos los esperaban y nos ayudaron a solucionar todo”, expresó.
Con la Navidad tan cerca y el corazón inundado de emociones, Andrea envió un mensaje de esperanza y fe. Pidió que más parejas se animen a darle una oportunidad a chicos como los suyos. “Estamos muy felices. Quiero decirle a la gente que no pierda las esperanzas, que la adopción sale. Yo estuve 15 años y se me dio. Voy a terminar muy bien el año y comenzaremos uno mejor”, sentenció.
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